sábado, 17 de marzo de 2007

La Razón del 'SIN chicha'

Pinedo (al fondo) es amigo de Mantilla, y Nava (der.)
habría tenido las fotos de los congresistas en Brasil.

Decir que es una “tontería” – como lo hizo el premier Del Castillo – la denuncia sobre un supuesto sistema de inteligencia en la sombra, un SIN ‘chicha’, un remake de los tiempos de Montesinos, que el Gobierno habría montado con la finalidad de crear ‘cortinas de humo’ y perseguir opositores no es la respuesta que debería dar el Ejecutivo sobre un asunto que, de ser cierto, sería gravísimo, más aún cuando la experiencia traumática del fujimorismo todavía persiste en el ambiente. Incluso muchos de sus ostensibles exponentes tienen una marcada cercanía – coincidencia, le dicen – con el Apra.

Y la corriente viene con fuerza. Hay indicios sólidos que refuerzan la hipótesis del surgimiento de acciones de este tipo, que se parecen mucho a las que hacia la dupla Fujimori – Montesinos. Una de estas es usar medios de comunicación para atacar y enlodar a los personajes incómodos al régimen, y uno no puede sino sospechar, si ve en un diario – en este caso La Razón, de innegable filiacion fujimorista –, un extenso ‘informe especial’ titulado Sacando del clóset a Carlos Bruce, en el que se escarba sobre aspectos de su vida íntima, ligados a una supuesta homosexualidad y su relación con un joven empresario. En el colmo de la desfachatez, el autor que firma la nota es un periodista de nombre improbable: “Oscar Wildes”. Por lo demás, esta información sobre Bruce – por cierto, irrelevante como insumo noticioso – no es nueva en los corrillos periodísticos, pero da la casualidad que justo se convierte en un tema de portada cuando el ex ministro y hoy parlamentario se ha convertido en uno de los críticos más ácidos de la gestión aprista y, sobre todo, del shock de inversiones – a estas alturas un rotundo fracaso que solo sirvió para poner al descubierto corruptelas y negociados en las licitaciones públicas –.

Otro aspecto que le da puntos a favor a la tesis del ‘SIN chicha’ es aquel borroso episodio de las fotos de dos congresistas matando su tiempo libre con unas garotas en un local de baile en Sao Paulo, durante una visita oficial a Brasil. Este hecho no pasaría de ser un asunto anecdótico si no fuera porque uno de sus protagonistas, Javier Velásquez, dijo que ese material, antes de ser publicado por Caretas, estuvo en manos de Luis Nava, secretario general del Despacho Presidencial, aunque después haya insistido en culpar a su inefable colega Carlos Torres Caro, autor de las fotografías, de haberlas filtrado a la citada revista. Velásquez deslizó la posibilidad que desde Palacio se haya urdido esta maniobra, que no tuvo otro objetivo que darle aire al Gobierno, que venía siendo zarandeado por las irregularidades en las compras ministeriales. Y vaya que lo logró, aunque haya tenido que poner en ridículo nada menos que al vocero de su propia bancada.

Hay, por supuesto, otras pistas que no hay que perder de vista: la reaparición de Agustín Mantilla ofreciendo su ‘experiencia’ – prontuario sería el término cabal – para asesorar a su amigo y ministro del Interior, Lucho Alva Castro; la presencia en Palacio de Ricardo Pinedo Caldas, amigo de Mantilla y colaborador muy cercano del mandatario (ver foto), y el inquietante perfil bajo de las últimas semanas del vicepresidente Luis Giampietri. Se dice que el almirante estaría bien ocupado dirigiendo, en la sombra, este denominado ‘SIN Chicha’, aunque este lo negó recientemente en una entrevista a Perú.21. Además, los teléfonos celulares de ciertos periodistas y otros personajes incómodos al régimen están teniendo comportamientos extraños, muy parecidos – dicen los expertos – a los que sufren aquellos aparatos que son intervenidos (léase ‘chuponeados’) por equipos de escucha y espionaje.


3 comentarios:

Estela dijo...

Leí lo que sacó de Techito La Razón... preocupa que cada vez sea mas obvio el pacto entre el Apra y el fujimorismo.

Ricardo Morón dijo...

Hola Alejandro, coincido con Estela, es obvio el pacto entre Alan y Fujimori y ahora parece que ese pasquin de nombre La Razón está dando sus distinguidos servicios al gobierno aprista para atacar a los criticos de su gestión.. Garcia Sayán, las ONG, Bruce, etc..

Sonia Medina dijo...

Hola Alejandro,
Todo apunta a que efectivamente hay un espionaje que está haciendo el gobierno aprista, para lo cual reciben seguramente la asesoria de los fujimoristas, diestros en estos menesteres...