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lunes, 7 de mayo de 2007

Yo no me ‘sicoseo’ (con 'sicosociales')

Claro, cómo se va a ‘sicosear’ el presidente García si las versiones sobre un supuesto atentado contra su vida a manos del MRTA y las FARC de Colombia – y quizás Al Qaeda – son tan verosímiles como los buenos deseos de Gisela para que el programa de Magaly siga teniendo éxito.

Esta noticia tiene todos los olores y sabores de las movidas destinadas a distraer la atención de la gente y la prensa cuando el país atraviesa una etapa de convulsión social y el gobierno aprista anda entrampado en sus propias torpezas. Y para hacerlo usa a los medios de comunicación con los que mejor se lleva, que presentan información ‘exclusiva’ basada en reveladores informes de ‘inteligencia’ que seguramente algún personaje oscuro del régimen les ‘filtró’. (ver pepitaspuntocom, que hace un buen cuadro por cuadro de la situación).

Esto fue lo que pasó, por ejemplo, el último domingo con el ‘reportaje’ de Panorama, programa del canal de Genaro Delgado Parker, el camaleónico socio del ministro aprista Hernán Garrido Lecca, que ahora está buscando reacomodarse con el actual gobierno (como lo hizo con Toledo) no solo para evitar perder la administración de Panamericana sino también para pasar piola con la millonaria ‘arruga’ que tiene con el Estado por concepto de impuestos.

La fórmula adormecedora utilizada tiene una buena combinación: por un lado propala la siempre comercial información sobre una amenaza de muerte al presidente y, por el otro, atiza los viejos traumas de una población golpeada por más de dos décadas de terror al advertir que los terrucos de Sendero Luminoso se han rearmado, resurgido y convertido en una amenaza nacional, justo cuando EEUU, en su informe sobre terrorismo global, dice que la alianza entre senderistas y narcos se ha fortalecido en las zonas cocaleras. Ante un escenario así ¿Qué importa que la mitad de regiones y los cocaleros tengan contra las cuerdas al gobierno o que se nombre a Pandolfis yAranas o que la Marina venda información clasificada, entre otros “errores políticos”?

¿Y cómo reaccionó el 'tribunero' Alan García ante el ‘inminente’ peligro que corre su vida? Envalentonado, un machomen de la política nacional: "A mí no me 'sicosea' nadie. Soy mayorcito y tengo años en la política como para que me 'sicosee' una información. Yo sé cómo son las cosas, conozco mi tierra, conozco mi pueblo, conozco cómo actúan hasta las malas personas y por consiguiente no me 'sicoseo'", dijo el mandatario pero curiosamente no descalificó tal versión periodística, como sí lo hizo el ministro de Defensa, que la calificó de “falsa y exagerada”, lo que no hace sino confirmar la marca puramente aprista en todo este asunto, lejana de los funcionarios decentes que no son del partido de gobierno, como Allan Wagner.

miércoles, 10 de enero de 2007

Al presidente le hace falta un memorex

Foto de Paul Vallejos (Perú.21)

Alan García insiste en cuestionar el fallo de tribunal de San José sobre la ejecución de 41 terroristas en el penal Castro Castro en 1992, señalando que si “la Corte quiere sancionar a los responsables, que lo haga, pero el pueblo ha sido agraviado y no se le puede obligar a pagar, con sus impuestos, cientos de millones a personas que destruyeron el país”.

Es cierto que la sentencia es harto cuestionable en la forma – reparaciones y homenajes a terroristas – pero en el fondo es irrefutable: hubo, en el caso de Castro Castro, ejecuciones selectivas contra senderistas y la responsabilidad de esos crímenes de lesa humanidad – al margen de que hayan sido sanguinarios terroristas – recae directamente en el entonces presidente Alberto Fujimori. Sobre esto García se muerde la lengua con descaro. No lo condena, no lo discute. En cambio, se despacha contra Toledo y lo culpa por haberse allanado a la demanda por este caso. ¿Qué tenía que hacer entonces?, como bien lo dice el analista Santiago Pedraglio, “¿mentir?, ¿defender al gobierno de Fujimori por haber perpetrado la matanza selectiva?, ¿aducir que los muertos se suicidaron?”.

Otro asunto que no deja de sorprender –y de indignar – es la zigzagueante historia de Alan García y ese tan bien afinado olfato acomodaticio del que hace gala con habilidad, aprovechándose de la fragilidad de la memoria. O es que quizá el desmemoriado sea él. En cualquier caso, es bueno recordarle algunas cosas, a propósito de este tema. Ha dicho, parafraseando a Bolognesi y con la chillona solemnidad que suele imprimirle a sus palabras, que él defenderá “la economía del Perú hasta quemar el último cartucho".

Qué alguien nos coja confesados si esta vez va a ‘defendernos’ con la prolijidad que lo hizo entre 1985 y 1990, cuando devastó nuestra economía, disparó hasta el infinito la inflación, estatizó la banca y la gente hacía colas kilométricas para conseguir, con suerte, leche enci o azúcar, porque no era infrecuente que cuando te llegaba el turno los precios de los productos se habían elevado y el dinero que llevabas en el bolsillo solo te alcanzaba para llenar el estómago de tus hijos con una cajita de chicle adams. Se acuerda señor García de aquellas memorables épocas, ahora que responsabiliza a terceros por la indefensión del Estado ante los fallos de Corte.

En cuanto al homenaje a los terroristas ejecutados, García dice: "Supongo que será la propia Corte la que venga a construir ese monumento, porque no va a encontrar un solo peruano que quiera poner un ladrillo en favor de los asesinos del Perú". Sí hubo un peruano que, en 1988 – en pleno apogeo del terrorismo –, rindió un sentido homenaje a los senderistas. Y ese peruano era usted señor García. Durante el congreso de la juventud aprista de ese año realizado en Ayacucho el hoy mandatario dijo lo siguiente: "Sendero Luminoso tiene militantes activos, entregados, sacrificados (...) el senderista tiene lo que nosotros no tenemos: mística y entrega. Es gente que merece mi respeto y personal admiración porque son, quiérase o no, militantes". No les parece que recordar es volver a vivir, ¿qué piensan ustedes?.

sábado, 30 de diciembre de 2006

¿Un nuevo sendero?

Foto: Raúl García (Perú.21)

La Policía ha informado de la supuesta aparición un desconocido grupo subversivo que se hace llamar Frente de Liberación Nacional (FLN), el cual tenía planeado materializar una serie de ataques contra autoridades políticas y entidades públicas de no ser porque se capturó a dos de sus presuntos cabecillas.

Tal información no debería ser desdeñada por los medios de comunicación ni minimizada por el Ejecutivo. Y de hecho no ha pasado, pero queda siempre la duda de que puede tratarse de una maniobra del Gobierno para distraer la atención de la prensa y, por consiguiente, de la opinión pública. Y las sospechas aumentan sí tenemos en cuenta el ruido político de los últimos días, producto de las decisiones judiciales de sentar en el banquillo a Alejandro Toledo y Ollanta Humala, ambos procesos abiertos con indicios razonables, pero que lamentablemente coinciden con temas incómodos para el oficialismo – como la renta básica, por ejemplo –.

Aun así, es positivo que se informe y se tomen las medidas necesarias ante posibles amenazas de terror, y evitar – de ser ciertas – consecuencias que lamentar, con el consabido costo político, social y económico que arrastran tras de sí acciones de este tipo. Perú.21 informó así al respecto.

“Según fuentes de Inteligencia de la Policía, un hasta ahora desconocido grupo extremista denominado Frente de Liberación Nacional (FLN) habría planeado la ejecución de un atentado terrorista para fin de año y otro para los primeros días de enero de 2007. Entre los objetivos del presunto ataque estarían las altas autoridades del Poder Ejecutivo y del Poder Legislativo, así como algunas entidades públicas, entre las que se encontrarían Palacio de Gobierno, el Congreso, el Palacio de Justicia y los ministerios”.

Bermejo en Prensa Libre niega cargos

Los efectivos de la Dircote (Dirección contra el Terrorismo) capturaron a Guillermo Bermejo Rojas, alias 'Camilo Torres' o 'Pluma y Fusil', presunto líder del FLN, y a Omar Paredes Morales, considerado el número dos del movimiento político de izquierda radical 'Todas las Voces', grupo vinculado a la Coordinadora Continental Bolivariana. Ambos negaron ser parte de una organización terrorista y fueron liberados horas después al no encontrárseles evidencias.